Semanas Mariológicas
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Desde 1941 la SME ha venido celebrando con regularidad periódica anual una Semana de Estudios Marianos, que llega ya hasta la LV semana.

La reunión anual que suele tener lugar en el mes de septiembre, se programa con antelación. En la reunión anterior se proponen los temas posibles que se han de desarrollar en la sesión siguiente, y después -en una reunión exclusiva de la Junta Directiva- se aceptar uno de los temas propuestos, y se pide colaboración; unas veces se deja a la libre oferta, y otras veces se proponen nombres para temas concretos, de tal modo que se puedan reunir unos 16 ponentes para sus consiguientes temas. Se desarrollan Ponencias con tres cuartos de hora de exposición y un cuarto de hora de discusión; hay también Comunicaciones que se desarrollan en veinte minutos de exposición y diez minutos de diálogo.

Entre los temas han ocupado un lugar destacado los documentos marianos pontificios: así en 1951 se desarrolló la doctrina y fundamentos de la Constitución Apostólicos "Munificentissimus Deus", en la cual el Papa PíoXII define la Asunción de la Virgen a los cielos (EstMar XII). El año 1954 en el Congerso Internacional de Roma, en el que tomó parte muy activa la SME, se estudió la encíclica "Fulgens Corona" y el 1956 se desarrolló el tema "la realeza de María" a la luz de la Encíclica «Ad coeli Reginam» (EstMar XVII). El Congreso Eucarístico Interncional de Barcelona fue la ocasión de que en la asamblea del año 1952 se tratase el tema «La Virgen María y la Eucaristía» (EstMar XIII). El primer centenario de la definición dogmática de la Inmaculada Concepción de María presentó a la SME la ocasión oportuna para tratar en 1955 la «Aportación de las diversas Ordenes religiosas al estudio de este misterio» (EstMar XVI).

La sede de estas reuniones varía mucho; generalmente se suele interesar a los Obispos de cada diócesis, o a los Rectores de Santuarios Marianos afamados (El Pilar, Montserrat) o en los seminarios de cada diócesis, o en casas religiosas, y en dichas sedes residen los ponentes, y allí se tienen las discusiones, que suelen simultanear con algunos actos de culto público en templos marianos.